martes, 5 de agosto de 2014

Mejorando nuestras RELACIONES en la IGLESIA DEL SEÑOR (2)

¿COMO MEJORAR LAS RELACIONES CON LOS DEMÁS?


Habiendo enfatizado que que la clave para el fortalecimiento de las relaciones en la iglesia del Señor es el AMOR, vamos a considerar algunas cosas importantes en el proceso de desarrollo de relaciones.



A.    AJUSTAR LAS CLAVIJAS

  1. Echar la culpa no es la solución.
  2. ¿Qué cosas pueden dañar una relación?
  3. Hay que hacer las rectificaciones necesarias y poner las cosas en su lugar, esto implica arrepentimiento y perdón (Lc 13:3; Hch 3:19; Mt 18:21-22, 35; Ef 4:32).
  4. Un ejemplo práctico (Hch 6:1-7). Al deterioro de las relaciones siguió un ACTO y PROCESO de reorganización administrativa. 
  5. Las personas ejercemos una influencia determinante sobre los demás. Somos seres sociales, el amor, el trabajo y las relaciones en general determinan a lo largo del día muchos de nuestros estados de ánimo.



B.    DEJAR DE CRITICAR

  1. Si te CREES PERFECTO en hora buena. Se generoso con aquellos a los que Dios o la naturaleza no les han dotado de tanta perfección.
  2. Sin embargo alguien dijo “Si te crees perfecto ahí está tu primer defecto".
  3. ¡Deja de criticar y sé comprensivo! (Jn 8:7; Mt 7:3, 5). Pero el caso es que cuando de criticar se trata no paramos de tirar piedras, y de ver vigas en ojos ajenos.
  4. Las personas somos diferentes, ni mejores, ni peores. Ha sido la diversidad uno de los factores que ha hecho progresar a la humanidad. Aceptar y respetar la diversidad es un acto de inteligencia suprema.
  5. ¿Por qué dejar de criticar?
  • Pasamos horas en analizar con detalle los defectos de los demás, que en observarnos a nosotros mismos y combatir esos mismos defectos, por lo tanto si dejamos de criticar tendremos mas tiempo para nosotros, ¡Para mirar nuestras debilidades y ponernos a trabajar en ellas.
  • El criticar, es un gran obstáculo para las buenas relaciones humanas.
  • El que critica, frecuentemente va adquiriendo mala imagen.

lunes, 4 de agosto de 2014

Mejorando nuestras RELACIONES en la IGLESIA DEL SEÑOR (1)

Iglesia de Cristo América
Introducción:

A. La iglesia es un cuerpo variado que se mueve hacia un mismo fin. ¿Cuál es ese Fin?

B. Crear, desarrollar y mantener el ambiente interior de una iglesia, es una de las importantísimas responsabilidades a asumir por todos los miembros.

C. Para que viva, crezca, sirva y se reproduzca, necesita de armonía interna, necesita estímulo mutuo e inteligente correspondencia entre sus diferentes miembros.

Al hablar de relaciones en la Iglesia de Cristo ¿De qué estamos hablando?

Hablamos de los lazos o vínculos de amor, de amistad, aprecio, cuidado, confianza, alegría, paz, que prevalecen en los miembros de una congregación local, haciendo de ella que refleja colectivamente la luz de Cristo (Mt 5:14-16).

El AMOR es la CLAVE (Juan 13:34-35, Efesios 5:1-2, I Corintios 13:1-3, Colosenses 3:14, Gálatas 5:6, 13-14, I Pedro 4:8).

  • ¿Qué es lo que debe estar por sobre todas las cosas en la iglesia y en nuestras relaciones?
  • ¿Estas progresando en tus relaciones con tus nuevos hermanos y hermanas en Cristo? 
  • ¿Estas sintiendo, tu amor hacia ellos?

Si hay algunas limitaciones, rompe con ese patrón y empieza a mostrar tu amor a otros tal como Cristo muestra su amor para contigo.

jueves, 8 de mayo de 2014

Descomposición oculta

Mateo 23:27-28


Aunque tenían corazones corruptos, hacían mucha profesión de piedad. Por eso, Jesús les compara con hermosos sepulcros blanqueados que están llenos de corrupción.

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Lc 11:44, "sois como sepulcros que no se ven". Este texto se refiere a (Nu 19:16). Por eso emblanquecían los sepulcros para evitar que la gente los tocaran. De esa manera corregían el problema.

Mt 23:27 es otro tema, porque el sepulcro emblanquecido servía de advertencia para que la gente no se acercara, pero aquí hay simplemente un contraste entre sepulcros hermosos y la corrupción adentro.

En todos los países hay muchas tumbas hermosas que exhiben el arte y escultura de distintos pueblos. Parece que la gente piensa que si el sepulcro es bonito por fuera, entonces lo que contiene debe ser bonito, pero no es así.

En cierta época en particular las carreteras de Palestina estaban abarrotadas de peregrinos: en la época de la Pascua. El que uno quedara inmundo de camino a la celebración de la Pascua sería un verdadero desastre, porque querría decir que quedaba excluido de participar en la fiesta. Entonces era costumbre, en el mes de Adar (entre mediados de febrero y mediados de marzo), enjalbegar (blanquear las paredes) todas las tumbas cerca de los caminos, para que los peregrinos no entraran en contacto con una de ellas accidentalmente, quedando en estado de impureza ceremonial. Así que, cuando uno iba de viaje por los caminos de Palestina un día de primavera, estas tumbas relucían de blancas, y estaban casi bonitas al sol; pero dentro estaban llenas de huesos y de cadáveres en descomposición. Así, dijo Jesús, era como eran los fariseos. Sus acciones exteriores los mostraban como personas intensamente religiosas, pero en lo íntimo de su corazón estaban asquerosos y podridos de pecados.

A veces hay contraste entre la reputación y el carácter verdadero de algún individuo “importante”. Lo que la persona es en privado, lo que hace, lo que piensa, es la verdadera persona.
La diferencia que existe entre lo que la persona es en privado y lo que es en público es la medida de su hipocresía (WB). (Tito 1:16; Ro 12:3, 16).
La lección para nosotros, pues, es que haya verdadero nuevo nacimiento (Jn 3:5), que no seamos conformados al mundo (Ro 12:2), sino que seamos transformados a la semejanza de Cristo; es decir, que haya un cambio genuino de corazón como también de vida (Ro 8:29; II Co 3:16; Ef 4:22-32).
El hipócrita solamente quiere la aprobación y elogio de los hombres, Jn 5:44; Mt 6:1-18.

Esto puede que suceda todavía. Como decía Shakespeare, uno puede que sonría y sonría, y sea un villano. Uno puede que vaya con la cabeza baja y con pasos reverentes y con las manos entrelazadas en una postura de humildad, y estar todo el tiempo mirando por encima del hombro con frío desprecio a los que considera pecadores. Su misma aparente humildad puede que no sea más que una pose de orgullo; y, al caminar tan humildemente, puede que esté pensando con deleite en el cuadro de piedad que representa a todos los que le ven. No hay nada más difícil para una buena persona que no darse cuenta de que es buena; y una vez que sabe que es buena, ya deja de serlo, independientemente de cómo les parezca a los demás.